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Ago 09

Recomendaciones para una óptima higiene dental infantil

La salud de los niños es primordial para todos los padres. Incluso es muy habitual que por el inmenso amor que los padres tienen por sus hijos, la salud de los niños sea más importante para sus padres que la ellos mismos. En esa dirección, dentro del rubro de la salud, la salud dental es indispensable para el buen vivir, ya que gracias a una buena dentadura podemos procesar cualquier tipo de alimentos, proferir perfectamente todos los lenguajes que conocemos y, además, nos permiten dar una buena impresión de nosotros en las relaciones interpersonales.

Recuerda que una buena higiene dental no sólo significa buena capacidad para triturar alimentos, también te permite conseguir el empleo que requieres o la chica que te gusta. No hay mejor ejemplo para validar lo dicho que la historia de mi amigo Roberto cuando consiguió su actual empleo en Fontaneros, gracias a su perfecta sonrisa, acompañada de sus buenas labores, que maravillan a la clientela. Obviamente, al tratarse de temas infantiles, en este artículo no elucidaremos en esos aspectos, sino nos enfocaremos en los consejos que los más pequeños de la casa deben seguir para obtener una dentadura perfecta basada en la higiene dental.

  • Empieza desde temprano: recién cumplidos los dos años de edad debes comprarle su primer cepillo de dientes a tus hijos e inculcarle el cepillado diario de tres veces al día como mínimo. De esa forma lograrás crear el hábito que el seguirá como cultura en la juventud y adultez.
  • No te apresures: antes de los dos años los niños no se pueden cepillar como los humanos ya que no tienen dientes con un tamaño considerable, por lo que luego de comer puedes limpiar sus encías con una gasa húmeda con agua purificada de manera suave y lenta. Incluso después de usar el biberón límpiale su boca de esa manera.
  • Madurez dental: ya con tres años de edad los dientes de tu hijo deberían estar íntegramente formados, por lo que ahora no bastará con la limpieza rutinaria, sino que debe hacérsele una limpieza profunda anual (dos veces al año es lo recomendado) llevada a cabo por un odontólogo o dentista. Además, la cita anual con los especialistas permitirá descartar problemas bucales o dentales y evaluarán si no es necesario orientar su dentadura con aparatos especiales.
  • El cepillo ideal para los niños: debe ser de cabeza pequeña para la fácil manipulación de los infantes y, además, para que no se hagan daño en el cepillado. También debe tener cerdas firmes, rectas y suaves que arranquen efectivamente la suciedad de las comidas. Por último, no olvides que la mejor técnica de cepillado es de arriba hacia abajo en los dientes frontales, movimientos circulares para las muelas y tallado hacia afuera para la lengua.
  • La pasta de dientes es dispensable: aunque no lo creas los niños pueden cepillarse muy bien sin dentífrico y con resultados positivos a la vista. Sin embargo, el dentífrico los estimula a cepillares con regularidad por lo que no es mala idea comprarlo.