«

Oct 26

La salud bucodental en la infancia

Cuidar con mimo la boca y los dientes de los niños es imprescindible, como lo es enseñarles desde muy pequeños la importancia que tiene esta cuestión y, cuando son ya capaces, a encargarse ellos mismos de su higiene dental. Es el primer paso para que su boca no tenga problemas ya incluso desde la infancia.

En el caso de los bebés, incluso antes de la aparición de los primeros dientes es vital vigilar sus encías y limpiarlas con una gasa. Es una cuestión de higiene básica y jamás hay que pasarla por alto. Y, además, hay que evitar que el niño pase demasiado tiempo con el biberón en la boca o endulzarle el chupete con azúcar, pueden provocar lo que se llama “caries del biberón”.

Cuando ya tienen sus primeros dientes, hay que cepillárselos después de comer muy bien. Para ello es necesario utilizar un cepillo de cerdas muy suaves, pero no hace falta ningún tipo de pasta dental. Y otra cuestión importante: el abuso del chupete o la costumbre de chuparse el dedo puede causar problemas en el paladar, malformaciones o malas oclusiones que habrá que corregir más adelante con aparatología, de modo que si conseguimos evitar estos hábitos, mucho mejor.

Cuando el niño es algo más mayor hay que enseñarle la importancia de limpiarse bien los dientes y enseñarle a hacerlo. Es un buen hábito que le hará sentirse “mayor” y le enseñará que la higiene es esencial para que no tenga problemas más adelante. Pero, hasta que sea capaz de cepillarse correctamente él solo hay que supervisarlo y, por supuesto, el niño debe tener tanto cepillo como pasta adaptada a su edad y necesidades.

Y un último aspecto que es de enorme importancia. No hace falta que al pequeño le aparezca una caries o tenga un problema para llevarle al dentista. Una revisión periódica desde muy pequeño no solo ayudará a evitar esos problemas, sino que hará que el niño vea la visita al dentista como algo normal y no le tendrá ningún tipo de temor.